Presencia

Presencia

Está claro que hacer buenas campañas publicitarias, del tipo que sean, nos hace ganar muchos puntos con respecto a la competencia pero personalmente siempre pienso que, a no ser que hayas calado muy hondo en la sociedad, que una vez acabada dicha campaña los clientes potenciales te recuerden es arduo complicado. Y es normal, porque al final estamos bombardeados de anuncios, marketing y promociones por todas partes. De hecho, creo que es completamente imposible pasar 24 horas sin ver algún tipo de publicidad y por eso, aunque te acabes fijando en algunas campañas que puedan llamarte la atención momentáneamente, una vez pasado ese momento, nuestro cerebro hace borrón y cuenta nueva.

Ocurre algo similar a lo que nos pasa cuando vemos un anuncio de Unicef o una noticia en el informativo de televisión que hace temblar nuestra conciencia. En ese momento nos venimos abajo y damos gracias por todo lo que tenemos ahora mismo, que aunque sea poco, siempre es más de lo que tienen muchos, pero una vez pasado el momento olvidamos por completo que ese niño que pasa hambre y que aparecía en el anuncio, o que la familia de esa víctima de violencia de género sigue llorando su pérdida. ¿Y por qué pasa esto? ¿Es que nos hemos vuelto insensibles? Pues en parte sí.

Nuestra sociedad está tan acostumbrada a ver ciertas cosas y seguir viviendo la rutina diaria que le ha tocado que en cierto modo nos hemos insensibilizado ante ciertas imágenes y noticias. Cuando las vemos, incluso las personas más sensibles acaban llorando y, con suerte, algunos de nosotros nos planteamos la posibilidad de intentar poner nuestro granito de arena para crear un mundo mejor, pero la realidad es que la mayor parte de la sociedad sigue su vida como si nada porque después de ver miles de imágenes similares y después de conocer miles de noticias parecidas nuestro cerebro ha aprendido a cambiar “el chip” instantáneamente una vez que ha desaparecido dicha imagen. Es como si nuestro subconsciente dijese “pues vaya, una más” y cambiase el canal de la televisión.

También me parece muy acertado un símil que leí hace tiempo en alguna parte y que venía a decir que es como cuando vemos una película de terror. Mientras estamos viendo al película estamos en tensión, podemos sentir hasta miedo e incluso no querer ir al baño solos las siguientes dos horas después a la finalización de la película, algunos tienen hasta pesadillas por la noche pero al final se olvida, la película queda ahí como un recuerdo del mismo modo en el que queda las noticias trágicas o la publicidad. Básicamente, al final, nos da todo igual.

Puede resultar duro leer algo así como lo que acabo de decir, “a la sociedad le da todo igual” pero es que de forma generalizada es así. Hay un número alto de personas, cada vez mayor gracias a Dios, que están implicadas en la concienciación y el respeto al medio ambiente con el objetivo de para el cambio climático o, por lo menos, paliar sus devastadores efectos, pero la mayor parte de la sociedad escucha lo que está pasando en el ártico y piensa, “qué pena, nos vamos a cargar el planeta”, pero dos minutos después se está tomando una cerveza entre risas con los amigos en el bar de la esquina. Estamos tan familiarizados con las malas noticias, con las imágenes impactantes y con la publicidad que ya nada se nos queda para siempre en la retina.

Siempre presente

Si todo lo anteriormente explicado lo trasladamos a la publicidad de nuestro negocio ¿cuál podría ser entonces el mejor consejo que podríamos dar? Pues es muy sencillo, visibilidad y presencia. Si el público objetivo tiende a olvidar nuestra marca o el nombre de nuestro negocio, incluso puede olvidar que existimos después de ver un anuncio de nuestra empresa, entonces debemos encontrar la manera de estar lo más presentes posible en la vida de la sociedad. ¿Y cómo conseguimos eso? Pues hay muchas formas de hacerlo y la más adecuada de ellas dependerá de nuestro sector y nuestro ámbito de actuación.

Por ejemplo, ¿tiene sentido que una empresa de deportes acuáticos local invierta un dineral en aparecer todos los días en la televisión nacional? Pues obviamente no. Por mucha presencia que consiguiéramos con eso lo poco que nos reportaría no merecería la pena, y el gasto en publicidad no se amortizaría en la vida.

Pero cuando seleccionas un buen método adaptado a lo que necesitas para estar más o menos presente en la sociedad, entonces sí puedes tener mucho éxito.

Vayamos de nuevo al ejemplo de la empresa de deportes acuáticos ¿no sería interesante que esa pequeña empresa local patrocinara los eventos deportivos que tuvieran lugar en el paseo de la playa o en la propia playa de dicha localidad? En Fábrica de Banderas podemos encargar los típicos Fly Banner con nuestro logo o la imagen que queramos y el nombre de la empresa para colocarlos en dicho evento. Pero hay más, podemos instalar una pancarta de lona e incluso un stand en dicho evento para dar a conocer la empresa.

Tened en cuenta que siempre hay algo patrocinable en nuestro sector. En este caso es bastante sencillo porque se puede patrocinar cualquier evento playero, desde campeonatos de vóley hasta torneos de surf, kitesurf, paddlesurf o carreas de kayak. Lo interesante es conseguir que esos fly banner, o esa lona, esté visible todo el tiempo posible en lugares muy frecuentados por la población que nos interesa de modo que consigamos esa presencia en la mente del público objetivo.

Pensemos ahora en una bodega de vinos. ¿No sería interesante regalar una camiseta serigrafiada con el logo de la bodega a cada visitante que fuera a las bodegas? Incluso podríamos incluir el coste de dicha camiseta, gorra o mochila (lo que quisiéramos) en el precio de una visita guiara o una cata de vinos. Tened en cuenta que enoturismo ahora está de moda. Gracias a ese gesto, cuando esas personas lleven esas gorras o camisetas en su vida cotidiana, nos estarán haciendo publicidad gratuita y además conseguiremos que la marca permanezca presente en la vida de muchas personas del entorno de nuestro visitante.

Pero esto es aplicable a casi todos los sectores. Un restaurante que patrocina un concurso de cocina, una academia de inglés que regala merchandising a las puertas de un colegio (cuidado con obtener todos los permisos pertinentes para hacer esto) o una carnicería que regala calendarios anuales en diciembre a todos sus clientes. Al final, lo que estamos consiguiendo con esos detalles, es conseguir presencia en la vida de nuestro público. Visibilidad.

Hemos tenido la oportunidad de hablar con Algrama, una empresa especializada en serigrafía e impresión digital directa, y nos ha trasladado un poco su visión acerca de este tema. Por lo visto, quien no ha llevado a cabo ninguna actuación similar a las que hemos descrito anteriormente son reticentes a empezar a hacerlas pues tienden a considerar que la inversión que van a realizar para poder regalar camisetas o cualquier otro producto a sus clientes no va a tener retorno en forma de beneficios. Sin embargo, quienes se atreven con esta aventura una primera vez, tienden a repetir la actuación año tras año, o evento tras evento, pues las semanas e incluso meses siguientes a este tipo de campaña de presencia tienden a incrementar ventas y a recibir nuevos posibles clientes en sus instalaciones.

Al final, de lo que se trata es de conseguir que si alguien necesita un producto que nosotros vendemos se acuerde de que existimos y no acudan a Internet a buscar al primero que lo venda, aunque sea más caro o en otra ciudad, y esto debemos tenerlo presente porque la finalidad de este tipo de actuaciones no es promocionar un producto para su venta, ni conseguir mostrar la eficacia de los servicios de la empresa, sino conseguir estar presente en la sociedad por su alguien necesita lo que nosotros vendemos, o hacemos, y recurre a nuestra empresa en lugar de a la competencia.

Alunas ideas

Para que quienes lo necesiten puedan coger algunas ideas sobre cómo hacer este tipo de campañas, aparte de las ya nombradas a lo largo de este artículo, vamos a ver algunos ejemplos:

  • Patrocinio de eventos (si están relacionados con nuestro sector mucho mejor)
  • Regalos corporativos (pueden realizarse en momentos especiales como Navidad, el 25 – 50 – 75 aniversario.
  • Estampación de publicidad en vehículos de empresa, vehículos privados o vehículos de terceros a los que se les paga un canon por llevar nuestro logo (taxis, vehículos de uber, etc.)
  • Vallas publicitarias en grandes avenidas (tienen un coste muy elevado pero también un impacto visual muy grande entre los residentes de la localidad, no ocurre lo mismo con las vallas publicitarias de carretera o autovía, que pasan prácticamente desapercibidas).
  • Emailing, buzoneo, reparto de flyers a pie de calle (son técnicas tradicionales pero que para ciertos sectores aún funcionan a las mil maravillas).

Pero optes por la opción que optes recuerda que de lo que se trata, en este tipo de campaña, siempre es de tener presencia.

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