El marketing como aliado al montar mi tienda

El marketing como aliado al montar mi tienda

Soy un emprendedor que adora el mundo del cine, por lo que me propuse montar una tienda de cine, de esas que puedes encontrar todo tipo de libros relacionados con el séptimo arte, películas y artículos relacionados con el cine.

Actualmente todo el tema de los comics en el cine da mucho juego y es algo que tuve claro desde el primer momento que estaría presente en mi tienda. Esto hace posible que en gran medida la tienda tenga rentabilidad, pues ser de lo más demandado siempre tengo a clientes que vienen a echar una ojeada, no solo de Madrid, también del resto de España o incluso turistas que tienen en esta tienda merced gracias a el “boca a boca” la seguridad de que pueden encontrar curiosidades sobre el cine español y mundial en general.

Las ventas van tan bien que empiezo a sopesar la posibilidad de lanzarme aún más a la piscina emprendedora y alquilar un local aún más grande para que crezca el negocio, todo está por ver, aunque ciertamente lo estoy sopesando mucho. La barrera entre tener un negocio que te da para vivir y está bien considerado o crecer ya a lo fuerte me da un poco de vértigo.

Siempre he sido una persona más bien conservadora, pero como trabajas en lo que te apasiona, quieres que tu negocio sea cada vez más grande, pero sin pensar en dejar de ofrecer ese estilo personal y dedicado al cliente.

Aunque parezca mentira, algo tan simple en mi negocio como las bolsas, me supusieron una diferenciación. Las bolsas moradas de mi tienda que siempre regalo, pese a que en los supermercados ya cobran por ellas son ya un símbolo. Para ser más concreto moradas y amarillas, con nuestro logo del negocio.

Esta idea fue gracias a Plásticos Genil, que desde el primer momento hablamos y estuvieron de acuerdo en hacer unas bolsas que realmente pudieran ser algo diferenciador de la tienda. Bolsas biodegradables, pero de calidad que se han llevado desde hace 2 años mis clientes, los cuales agradecen el detalle.

Esto unido al dinero que me suelo gastar en imanes para cada cliente que compra han hecho famosa a mi tienda. Por el momento tengo 10 imágenes de películas diferentes y 3 de mi negocio. A este ritmo me veo aumentando el catálogo, ya que tengo a varios fieles compradores que ya tienen todos y últimamente ya los regalan a conocidos.

Lo mejor de todo es que cada cliente se va a su casa con el artículo que quiere y con una sonrisa. No me cansa este trabajo y es que la gente que viene a mi tienda es una enamorada en su mayoría del cine o que, cuando no lo es tanto, tiene tantas ganas de hacer un regalo que guste a la persona querida que hace que te vuelques en el tema.

El otro día una buena mujer me comentaba que quería regalarle a su hijo la película de Clerks en DVD y unos muñecos de Jay y Silent Bob, la señora se vino con su nieto que se lo escribió en inglés para que lo entendiésemos, ¿no es entrañable?

Puede parecer que en estos tiempos que la gente tiene todo el cine y más en Internet era una locura montar una tienda de cine, pero la rentabilidad que tiene y las posibilidades que tiene un buen marketing (suelo apoyarme en publicidad en revistas y webs) dan la razón a todos aquellos que pensamos que el cine tiene sitio como comercio.

Lógicamente no todas las ciudades puede que tengan una demanda tan grande a nivel especializado, pero al menos en nuestro país quizás Madrid, Barcelona o Valencia sí que pueden, lo mismo para otro tipo de negocios, que puede que al no ser tan “especiales” tengan viabilidad.

Los negocios buenos están para ir a por ellos y luchar por poder sacarlos adelante una vez que se toma la decisión de emprender. Así que, si tienes clara una idea, intenta valorar si es eficaz y tiene visos de convertirse en un negocio y adelante. Se perfectamente que en una inversión se corren riesgos, pero la recompensa de sacar tu negocio y vivir de ello compensa bastante.

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