La imagen perfecta para el empresario actual

La imagen perfecta para el empresario actual

El mundo del marketing es un mundo realmente clasista. Da igual lo inteligente que seas o lo bien que hagas tu trabajo porque es mucho más importante la imagen que proyectas que cualquier otra cosa. Si una joven de 27 años se presenta ante un posible cliente en zapatillas y pantalones de diario,  probablemente no conseguirá la cuenta, pero si esa misma joven se presenta en la reunión con traje de chaqueta o con un look elegante, la tomarán mucho más enserio.

Como profesional del sector, no puedo evitar fijarme en la imagen de muchos empresarios y empresarias porque, en ocasiones, me llama mucho la atención lo descuidados que pueden llegar a ser. Hay personas que llevan trajes impecables de firmas realmente caras combinados con zapatos de lujo, y luego no cuidan su cabello o su rostro. Hay hombres que piensan que ellos no tienen que cuidarse las cejas, por ejemplo, porque son caballeros y eso es cosa de señoritas, y van por ahí con un look muy profesional de cuello para abajo y unas cejas unidas por un entrecejo horrible que les hace parecer el hombre de las cavernas. Los miras de espaldas y piensas “qué chico más elegante y bien plantado”, los miras de frente y piensas “Puaj… ¿por qué se ha construido un puente entre ceja y ceja?”. Y con las mujeres pasa exactamente igual.

La imagen es algo más que la ropa que llevas

Hay una empresaria muy conocida en el sector donde trabajo que siempre va perfecta. Da igual la hora del día en que la pilles porque siempre lleva el maquillaje perfecto, el traje sin una arruga, los tacones en su justa altura y la manicura hecha. Ahora bien, que no sonría, porque en el momento en el que se le ven los dientes se te cae el alma a los pies. ¿Es que no se mira al espejo? Tiene una sonrisa horrible y no sólo porque tiene los dientes amarillentos, sino porque además le falta uno en el lateral derecho… ¿es que no ha oído hablar de los implantes dentales? He estado a punto, más de una vez, de pasarle la tarjeta de la Clínica Dental Morante, donde son expertos en implantes dentales, pero siempre me hecho atrás por precaución y prudencia.

Se ve que nunca ha oído hablar de eso de “cuidar la sonrisa” y de la importancia que tiene transmitir una buena imagen al respecto, aunque eso de que “una imagen vale más que mil palabras” es algo muy sonado así que… o no se mira al espejo o cuando lo hace no abre la boca.

Tanto en el plano personal como laboral, la estética de nuestros dientes se convierte en un factor de seducción que puede resultar vital para lograr el éxito que perseguimos. El estado de nuestra sonrisa es determinante en la percepción de la imagen de la persona, por lo que es importante otorgarle la relevancia que tiene en nuestra sociedad.

Personalmente, si tuviera que elegir, casi prefiero al joven moderno que viste en chinos y camisa y cuida su aspecto en todos los sentidos, antes que al joven con traje y los dientes torcidos. ¿De qué sirve llevar trajes carísimos que ofrezcen una imagen ideal del empresario moderno si luego tenemos deficiencias en otros sentidos?

Debemos oler bien, la colonia está para algo.

Debemos cuidar nuestra piel, existen las cremas, las pinzas de depilar y la cera.

Debemos cuidar nuestra sonrisa, hagamos una visita al dentista.

Y debemos proyectar una imagen global acorde con lo que queremos conseguir, no vale la pena dejar nada al azar.

compartir