¿Ha muerto la publicidad tradicional?

¿Ha muerto la publicidad tradicional?

No voy a tardar nada en responder a la pregunta del titular: No. Y lo puedo confirmar. En una sociedad en la que todo está dominado por el marketing, por la venta on line o por los correos electrónicos, es el momento de decir que la publicidad tradicional no ha muerto, al contrario, está más viva que nunca.

La publicidad tradicional se niega a desaparecer. Eso sí, solo funciona cuando  se utiliza con brillantez, con talento, es correcta y de manera estratégica. Un claro ejemplo de una innovación estratégica es el Bagvertising, una tendencia de marketing que cobra impulso, nos demuestra que todo puede ser ocupado para medio publicitario. Y lo tenemos en las bolsas. Todos hemos caminado por la calle llevando promoción de ciertas marca sin siquiera darnos cuenta. Ésta es una estrategia para que esta actividad no pase desapercibida y, en su lugar, se dediquen a vender cosas, sin que a veces nos demos cuenta servimos de publicidad andante.

Otro ejemplo es el de Ambient advertising. Es decir publicidad en lugares concretos que es una fórmula perfecta para generar impactos emocionales en los lugares más insólitos e insospechados, dándole así un giro inesperado a lo que conocíamos como publicidad tradicional.

Las muestras nunca morirán. Y es que existe una mejor forma de comprar un producto que sabiendo cómo es. Recuerdo que un viaje a Potes entré en una tienda de licores. Tenían vasos pequeños y te dejaban probar de todos. Claro, así sabes si te gusta. En mi caso probé uno de chocolate y lo compré. Más eficaz es imposible. Lo mismo pasa con las muestras que se dan por Internet o se regalan en los supermercados.

La forma más clásica y directa

El buzoneo nunca pasará de moda. Solo hay que ver que una de las principales empresas como es Ikea sigue siendo fiel a enviar su catálogo al buzón. Lo de abrir el buzón de casa y comprobar que tienes publicidad no está pasado de moda. Hay empresas como Publiexpress que dan fe de ello. Bien es cierto que cada vez son más las trabas que algunas comunidades de vecinos ponen, pero para ello, hay que saber contratar a una empresa profesional que sepa repartir correctamente. Incluso el dejar la publicidad en el parabrisas del coche también es directo y eficaz.

El contacto cara a cara con los clientes sigue generando credibilidad y confianza en los clientes, más aún que cualquier herramienta de publicidad online. El vendedor sigue teniendo en sus manos la llave para que el cliente compre. Su lenguaje será vital para una compra.

No debemos olvidar que hay mucha gente que aún no utiliza internet en su vida diaria, no todo el mundo es internauta. En este sentido, por mucho marketing digital que pretendamos utilizar con este tipo de público, no lograremos nada si no lo combinamos con la publicidad tradicional de toda la vida. Por ejemplo mi madre sigue comprando por lo que ve en las tiendas, para ella Internet no existe. Muchos pueblos y zonas de España están sin internet.

Usando estrategias diferentes y llenas de originalidad es posible transportar al consumidor exactamente al lugar que queremos, ¿tú también crees que la publicidad tradicional sigue dando resultados?  Al final creo que lo importante no es la forma en que lo trasmitas, sino que lo que trasmitas sea útil y te guste.

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